Abres el cajón del recibidor y aparecen dos paquetes de pañuelos, abiertos y
envejecidos, una pila que no sabes si está nueva o gastada, un juego de llaves
que hay que hacer memoria para averiguar donde encajan, un par de monedas
de 2 céntimos, una foto de carné de cuando eras bastante más joven, y una
mascarilla, siempre hay una mascarilla.
¿Te suena este cajón?
Todos tenemos uno, es allí donde va a parar todo lo que no sabes donde meter,
y da una pereza bestial meter mano, porque todas las decisiones pospuestas
que acumulaste requieren alguna acción.
Es un bocadito de que podemos encontrar al trastero.
El trastero, en algunos casos, acaba convirtiéndose en un cajón de sastre,
tamaño extragrande.
Y quien dice trastero, dice garaje, buhardillas, o altillos. Cualquier espacio donde
“escondas” las cosas que no sabes donde meter o las decisiones que te cuesta
tomar.
Te entiendo, alguna vez yo también he caído en el “si no lo veo, no existe” lo
dejas al trastero bien colocadito y como que no está por el medio, está
ordenado.
Creo que este es uno de los mejores momentos del año para dedicarle un poco
de amor a nuestros trasteros, pronto llegará el buen tiempo y querremos sacar
los accesorios de jardín si tenemos, el parasol y quizás hacer lugar para guardar
el nórdico y los esquíes.
Hay unos pasos a seguir que te ayudarán a no procrastinar una temporada más
y dejarlo resuelto de una vez por todas.
Primer paso:
Visualiza el resultado, mira el espacio del cual dispones e imagínalo como te
gustaría verlo una vez acabada.
Te dará un objetivo, eso sí, seamos flexibles y realistas, pero imagínalo cómo
quedaría todo en estanterías, dentro de cajas etiquetadas, accesible para poder
coger y utilizar a la vez que queda espacio para pasar y moverte.
Si hablamos del garaje, siempre la prioridad es ¡que podamos aparcar el coche!
Así que ahora que ya has imaginado como te gustaría que fuera, prepárate para
hacer el trabajo.
Puedes iniciar el proceso de dos maneras, de golpe o poco a poco.
Si no dispones de mucho tiempo y quieres hacer poquito cada vez, elige una
zona o caja cada vez e intenta dejar acabado aquello que hayas empezado o si
no el caos se comerá el espacio.
Yo os explico cómo sería hacerlo de golpe, como si trabajarais conmigo, y si
decidís, hacerlo por partes, vosotros mismos podéis ir aplicando el mismo
sistema cada vez.
Segundo paso:
La preparación, tener cajas a mano puede ser muy útil, al principio si no tienes
claro la cantidad de cosas que te quedarás, yo recomiendo cajas de cartón
simples, ya las pondremos más resistentes al último paso.
Deja a mano bolsas de basura, prepárate agua o un refresco, sobre todo en los
trasteros puede haber bastante polvo y es importante que nos hidratemos y
dispongamos de agua por si se nos reseca la garganta, que después utilicemos
el ataque de tos para renunciar, ¡no se valen excusas que te estoy avisando!
La música puede hacer que todo el proceso sea más ameno, pon en marcha la
radio, o un pódcast, aquello que te anime y te dé fuerza para hacer el trabajo
con buen humor, si lo haces con cara de amargura, estoy segura de que se te
hará más pesado que si vas tarareando una canción de los ochenta.
Tercer paso:
¡Empezamos la depuración! Aquí también podemos seguir unos pasos para
facilitar el proceso.
Objetos de gran volumen
Aquellos que puedan entorpecer el paso o molestar son los primeros que
retiraremos, definiendo ya cuál es su final, si nos deshacemos o si nos lo
quedamos, y una vez decidido los colocamos en un espacio que no moleste.
Objetos rotos
Si tenemos cosas en el trastero rotas, son las siguientes a la lista. Los objetos
rotos o malogrados pueden acumular energía negativa o estancada. Deshacerte
permite que la energía fluya libremente por casa tuya.
Al liberar espacio y energía, dejas lugar para que entren cosas nuevas y positivas
en tu vida.
Y más allá de la teoría “hierbas” no tienen ninguna utilidad, así que puede
resultar fácil decidir qué hacer.
Lo que ya no quieres
Lo siguiente que yo atacaría es aquello que tienes claro que se marchará, si
sabes que te quieres desprender de cosas concretas, cógelas y hacia la bolsa.
Con estos dos simples pasos ya notarás una gran diferencia en el espacio y esto
te motivará a continuar adelante. A veces lo que nos pasa es que empezamos
por una pequeña caja llena de cosas muy personales, esto hace que sea difícil
decidir que haremos y vamos esparciendo el contenido sin accionar ningún
movimiento concreto.
El que sí que quieres
Hay cosas donde no dudas, sabes que las quieres conservar, revisa que estén en
buen estado y guárdalas aparte para evitar que se puedan tirar por error.
Analiza bien cada objeto, si lo quieres realmente, si compensa el espacio que
ocupa y si te gusta.
Aquello que te hace dudar:
Empieza por una zona y ve decidiendo que hacer, recordemos que aquellas
cosas que soltamos, no tienen por qué estar perdidas, simplemente, han
cumplido su función en tu vida y es hora de que dejen espacio a las nuevas.
Dar objetos en buen estado qué ya no necesitamos a asociaciones sin ánimo de
lucro que los venden en tiendas de segunda mano tiene múltiples beneficios,
tanto para nosotros como para la comunidad y el medio ambiente:
Cuarto paso:
Limpiar el espacio, si ya tenemos la zona vacía, limpiamos a fondo, suelos,
estantes, ventanas si hay.
Puede parecer superflua, pero esta acción marca una gran diferencia en el
resultado final, ayuda a mantener el espacio limpio y que de este modo los
objetos que guardamos se mantengan en mejor estado.
Quinto paso:
Decidir como queremos almacenar todo lo que tenemos que meter.
Recordamos la visualización del principio, ¿lo colocarás en estantes? ¿Mejor en
cajas directamente en el suelo?
Decide cuál es el mejor sistema para ti y una vez lo tengas, coge medidas y
compra el material en caso de que sea necesario. (siempre que podamos
aprovechar, mejor)
Sexto paso:
Vuelve a colocar todo dentro el espacio, no te olvides de etiquetar las cajas y
utilizar el sentido común, ¡que a veces nos olvidamos!
Espero que te haya animado a meter mano en el trastero, si te gustaría ampliar
la información de cómo hacerlo, conocer los mejores sistemas y materiales para
cada caso, apúntate al próximo taller de cinco días en que pondremos orden en
el trastero y otros espacios de la casa, envía un correo a
carla@vidaenordre.com y te paso toda la información.
Recuerda que una casa ordenada no te dará la felicidad, pero una caótica te la puede robar.


