Skip to main content

Un cambio de armario diferente
Con la llegada del buen tiempo, también llega el cambio de armario. Este momento del año es
especialmente significativo para mí, ya que detesto el frío y adoro la ropa ligera y alegre. Para las
organizadoras profesionales, el cambio de armario es más que un simple intercambio de ropa: es un
ritual consagrado.
Para mí, el momento del cambio de armario es sumamente especial. No se trata solo de intercambiar
la ropa de una temporada por otra. Es mi momento de introspección y autoconocimiento. Así como
muchas personas reflexionan sobre su vida en Año Nuevo, yo lo hago con los cambios de armario.
Siempre es buen momento para valorar cómo vivimos nuestra vida. No para todo el mundo es fácil
hacerlo a pelo, sin ningún apoyo físico. Hay personas como yo que necesitamos una acción que
nos ayude a hacer estas reflexiones. Por eso creé el taller «Un monstruo dentro del armario», para
poner nombre a once monstruos que facilitan analizar los miedos.
En artículos anteriores ya te he hablado de ellos, así como de los pasos a seguir para hacer un
cambio de armario profesional. Hoy nos centraremos en la parte más difícil de este proceso: soltar.
¿Qué guardas en tu armario?
Acumulamos mucha ropa sin apenas darnos cuenta. Al final, los armarios están tan llenos que no
ves lo que hay. Cuando te prepares para hacer el cambio de armario, te animo a hacer una selección
potente, con conciencia y sin miedo.
Por ejemplo, la ropa deteriorada, envejecida o rota. Este tipo de prendas atraen pobreza y escasez a
tu vida. Si tienes muchas, quizás ha llegado el momento no solo de descartarlas, sino de analizar
también de dónde viene esa acumulación.
¿Tienes una mentalidad de escasez? ¿De verdad llevas esa ropa de mala calidad porque no puedes
permitirte algo mejor, o estás priorizando comprar mucha ropa barata en lugar de poca pero buena?
¿Necesitas comprar mucho y a menudo? Tal vez estás cubriendo alguna carencia emocional con el
chute de dopamina que te produce ir de compras. ¿O simplemente no te sientes merecedor de más?
La ropa que no usas también habla
Otro tipo de ropa que nos da muchísima información es aquella que nos encanta, pero nunca nos
ponemos. Si realmente tienes ganas de salir más o ampliar tu vida social, pero tienes toda esa parte
del armario con telarañas, ha llegado la hora de hacer cambios en tu agenda.
¿Por qué no estás haciendo lo que deseas? ¿No tienes el entorno para hacerlo? Tendrás que salir
de tu zona de confort y conocer gente que te aporte esa parte de ocio que tienes dormida. ¡O crear
tú las ocasiones!
Mira qué obras hay en el teatro y propone planes a tu gente, organiza una cena con amigos en casa,
haz lo que te apetezca, pero hazlo. Porque si renuncias a una parte de tu vida que ocupa tanto
espacio en tu armario, puede transformarse en un vacío en tu interior.
¿Tu armario es un museo?
Como la ropa de montaña: si tu armario parece el de Indiana Jones y hace años que no pisas ni el
césped del jardín… no hace falta que te lo diga yo, ¿verdad? Hay que hacer cambios, o al menos
mirar por qué estás en la situación actual.
Muchas veces dejamos de hacer cosas que nos gustan porque las responsabilidades del día a día
nos comen todo el tiempo. Revisa tu agenda: ¿estás optimizando tu tiempo o tienes fugas
constantes? ¿Has absorbido más trabajo o responsabilidades de las que puedes asumir? Tal vez
debas delegar algo, renunciar a otras cosas y redefinir tu lista de prioridades.
¿El problema es que dedicas los fines de semana a ordenar y limpiar y nunca terminas? Quizás ha
llegado la hora de descartar todo lo que te pesa, facilitar el mantenimiento y recuperar el tiempo que
la casa te roba.
Cierra ciclos, abre espacio
Volviendo al armario, ¿alguna vez has sentido que abrir sus puertas es un viaje en el tiempo?
Prendas con historia, que tienen mucho que contar, pero que ya no usas. Ropa de otras tallas que
sabes que nunca volverán a quedarte, pero que no puedes donar. Emociones a flor de piel al tocar la
tela de ese vestido que solo te pusiste una vez, hace muchos años.
Déjame decirte que tú no tienes un armario, ¡tienes un museo! Si no dejas salir el pasado, es muy
difícil que dejes espacio al futuro. He visto personas quejarse de que su vida es el día de la marmota:
cada día igual, en un trabajo que no les llena, con personas con las que ya no conectan, rodeadas
en casa de objetos que les gustaban en su día, pero que ahora ni miran, yendo siempre a los
mismos sitios, comiendo lo mismo cada día y viviendo una vida opaca.
Cuando sueltas, llegan los cambios
¿Te suena y te gustaría cambiarlo? Empieza por cerrar ciclos. Revisa el armario y responde con
sinceridad si estás llevando lo que realmente quieres llevar o si vas tan en automático que ya no
sabes ni lo que te gusta.

Suelta todo lo que no te vas a poner, lo que no te gusta, lo que guardas
por si acaso o porque te genera culpa dejarlo ir. Siente la incomodidad de dar ese salto y deja que
brote la magia.
Porque cuando das ese paso, llegan los cambios. Cuando dejas espacio a la vida, la vida lo llena. Lo
he visto muchas veces y lo he sentido en carne propia: al cerrar una puerta al pasado, han llegado
un montón de oportunidades, personas y situaciones que han dado un giro a mi mundo.
Así que en este cambio de temporada, te invito a hacer una auditoría general de lo que vives a
través de lo que estás doblando dentro del armario. Los grandes cambios comienzan con pequeñas
acciones. Revisa la ropa interior y observa qué conclusiones sacas.

Si te resulta muy difícil, siempre
puedes contar con profesionales como yo que te guiarán en este viaje de introspección y, de paso, te
dejarán el armario organizado.
Recuerda: una casa ordenada no te dará la felicidad, pero una caótica puede robártela.